Cabalga a tu Dragón


La Grande ama más que ninguna.
Ama tanto que elige expandirse, 
para poder derramarse entera.

Ella es en mí la que no pudo permitirse “me conformo”,
con las que me sugieren habitar...
Y voy y habito, y no son Ella.
Con las que se me cuelan por las grietas de la culpa y el miedo,
y me muestran de nuevo el  no-camino a seguir.
(El no-camino es un camino certero también, si no lo sigues)

Monstruos que se muestran,
porque solo “mounstruándose”*,
podemos cortarles la cabeza.

No creáis que insinuó que no sea todo perfecto.
El tiempo siempre entrega, 
para quien lo quiera reconocer,
que el entramado completo se despliega cuando todos los hilos
han sido perfectamente urdidos.

No cuestionar su color, grosor, ni conveniencia...
y saber que cada uno de ellos rinde culto al Gran Tapiz,
que como todo lo grande,
requiere paciencia y dosis de confianza.

Las Moiras saben lo que hacen.
Estoy dispuesta a dejarme sorprender 
en el vislumbre del principio del final.
Veo asomar un cuerno de unicornio
y una promesa muy antigua,
dispuesta a ser cumplida.

Despido las que no soy,
las entrego al perdón que la Grande profesa.
Esas que fui y ya no estoy siendo,
porque Ella, la Grande, ya no vive más en el pasado. 

Elige a la gente que le hace ver sus miserias , 
sin un tú acusatorio.
Con ese “todo lo que ves, eres TÚ” 
cargado de revelación milagrosa.
Hay un modo os lo garantizo,
y lo mapearé con profusión.
Un modo ausente de juicio y cargado de goce.
Un modo que es el proceder de Ella.

No siempre estamos a su altura,
a veces incluso,
para poder mirarla de frente,
pretendemos bajarla,
cuando ella “nos descubre en el ascenso”**.
Ese que eleva los monstruos a la luz,
que todo lo disuelve.

Se deleita en carcajadas que hacen temblar al ego,
Sabe reírse revolcándose por el suelo
al lado de un fuego de Verdad,
precisamente de aquello que el ego vivió, 
como dardos envenenados. 
Le da la vuelta, no por frivolidad,
sino porque Ella sabe que solo cuando eso es posible,
se está sanando.

Hace confluir todos los tiempos y todos los espacios,
revelando la memoria.
Gracias a que yo también fui todas aquellas, 
ahora puedo verla. 
Y a veces, justo por esas, te me velas.
Por eso, sé que tengo que buscar, 
el diamante y la carroña
en el mismo bendito lugar.
De nuevo, Gracias.

Hace remolinos con galaxias.
Está preñada de tantas cosas que quieren nacer …
Crea mundos nunca antes conocidos.

Y por los senderos de la Belleza transita
cabalgando al Dragón.

Eligiendo que el amor, 
derroque al miedo.

Sofía Gutiérrez.



- *“mounstruándose”: Dícese del mostrarse de los mounstros.
-**”Yo te descubro en el ascenso”: 302 Pliego 15 del “Evangelio de María Magdalena”



Ciclo Menstrual Arquetípico

Ciclo Menstrual

“Todo fluye dentro y afuera,
todo tiene sus mareas.”
El Kibalión.
 
Momento Preovulatorio; El arquetipo de la Doncella.
 
Estamos más vigorosas y dinámicas, tenemos más conciencia de nuestras necesidades propias, nos lanzamos a la acción, a materializar en el mundo físico. Mayor sociabilidad e independencia. Te vuelves más guerrera, más defensora de lo que consideras justo. Las características consideradas “masculinas”, es decir las características femeninas de motivación al logro, consecución de metas, auto-expresión, determinación, que traen las Diosas del Este, activan estas cualidades en este momento.
Como la Luna Creciente, en este momento, la energía que había estado replegada hacia el interior en la Menstruación (luna Nueva), comienza a hacerse visible en el mundo físico. Todas las infinitas posibilidades empiezan a manifestarse para alcanzar la plenitud en la Ovulación. Es un buen momento para empezar cosas, para comenzar a “conquistar” en el mundo de “afuera”aquello que después sostendremos en la Luna Llena. Damos aliento y vigorizamos el crecimiento de lo que queremos conseguir en nuestra vida.
Piensa en los años de tu adolescencia, en la doncella que creía que todo podía ser posible, en todas las infinitas posibilidades que podíamos proyectar para nuestra vida adulta. Pues bien, en este momento del ciclo, volvemos a conectar de nuevo con esta cara de la Diosa, con esta Amazona Guerrera. Habiéndonos liberado del óvulo, nos sentimos más capaces de alcanzar nuestros objetivos. La limpieza ha hecho efecto y renovadas, comenzamos de nuevo el ciclo.
Este momento es como la Primavera, la vida amenaza con irrumpir en todos los lados, no todo culminará, pero nos atrevemos a invocarlo y salir al mundo a demandar lo que queremos para nosotras. Esta liberación también nos da una auto-suficiencia interna, el antiguo significado de Virgen era este. Así, nuestra Doncella no está tan centrada en las necesidades de otros como en la Ovulación, ella es auto-suficiente, está auto-centrada. Sale en busca de lo que quiere y se monta en su carro con su escudo, pronta para dirigirse a sus objetivos.
Es importante tener en cuenta, que una sobre identificación con este arquetipo en nuestra vida, nos puede volver competitivas, ciegas o egoístas para con las necesidades ajenas. Nos puede hacer difícil comprometernos y cuidar a otros. Nos puede hacer inconscientes de nuestra naturaleza cíclica y hasta que no mordamos la Manzana o Granada, no asumiremos todos los dones que las diferentes  cualidades de otros arquetipos tienen para nosotras. El paso de la Doncella a Mujer es un tema central en numerosos mitos, cuentos y misterios femeninos
Podemos negar nuestra naturaleza instintiva maternal, hasta que pasado demasiado tiempo descubrimos que Démeter, la Madre, pulsa en nosotras como una energía que no ha encontrado cauce.
Entonces, muchas mujeres notan un herida abierta, una necesidad insatisfecha de cuidar y compartir nuestro amor plenamente con otro ser. También existen otros cauces para alimentar esta capacidad femenina y no todas las mujeres deben ser Madres para sentirse realizadas, pero estas son algunas de las trampas o sombras de este arquetipo.
Sexualmente nos podemos sentir más juguetonas, con una sexualidad donde se busca la autosatisfacción y con una actitud más activa, energética y entusiasta.
Artemisa mató a su amado confundiéndolo, cegada por la vehemencia de demostrarle a su hermano Apolo que era una buena lanzadora de flechas. Sacrificó el amor sexual y apasionado, por competir con su hermano-amante. De hecho, las mujeres Doncellas, establecen una relación con sus parejas de hermandad más que de amantes.
Son muchas las enseñanzas y previsiones que traen los mitos….hacernos conscientes de qué arquetipo alimentamos más en nuestra vida nos da la pauta para restablecer el equilibrio, nutriendo otros aspectos que no encuentran cauce, expresión y manifestación y que están dentro. Por mucho que no los veamos a no los queramos ver.
Por otro lado, saber cuando invocar qué, es también un conocimiento valiosísimo y acudir a estas Diosas cuando las circunstancias requiere de nosotras ese logro o meta, nos puede sacar de unos cuantos apuros…
Atenea, Boudicca, Artemisa, Aquehua, Brigit… todas las Diosas Doncellas y Guerreras están más vivas en ti ahora.
 
Ovulación; Energías de la Madre.
 
Piensa en la Madre, piensa en una Madre cálida, atenta, amorosa, empática y generosa. Estas son las cualidades que se despiertan en nostras en este momento. Estamos conscientes de las necesidades de los demás porque también hemos reconocido las nuestras. Nuestras necesidades de entrega y amor incondicionales.
Esos objetivos que se proyectaron en la etapa preovulatoria, esas aspiraciones que se vieron en la etapa de doncella en nuestra vida, ahora alcanzan su plena manifestación y toca darles sustento para que perduren. Es el momento en el que nos hacemos cargo. En el que nos dejamos ver.
Ahora vete un poco más allá, piensa en una Mujer Plena, sea madre o no, piensa en la cualidad de mostrarse tal y como es, a la luz de la luna llena, a la luz de nuestra adultez ganamos en sabiduría. Ya no permanecemos tan ingenuas y hemos comprendido que muchas de esas infinitas posibilidades eran fantasías que no tienen cauce en el mundo físico. También sabemos que muchas otras se mantendrán y nos reflejaran.
Piensa en una mujer embarazada, su proceso, su momento, es manifiesto a la vez que in manifiesto. En este momento, la conexión con nosotras mismas se irradia hacia fuera con plenitud. Brillamos con intensidad como el sol del mediodía, no tenemos miedo de mostrarnos porque nos hemos recorrido. Celebramos la dicha de la exaltación.
Cualquier mujer que se convierte en Madre sabe que una fortaleza emana de ella, cualquier mujer que se ha recorrido, llega a este momento de su vida más consciente de quién es y de lo que puede entregar y compartir.
De aquello que debe ser recogido y de aquello que con el paso del tiempo se transformará en otra cosa. Hemos mordido la manzana y nos salvamos a nosotras mismas……
La sombra de la abnegación y el sentimiento de culpa, planean sobre la Madre, la sombra de creernos que somos más responsables de lo que somos, es también un peligro de sobre identificarse con el arquetipo. Reprochar a otros que no nos cuiden como nosotros a ellos, puede haber sido una consecuencia de no saber demandar nuestros derechos y necesidades propias, anteponiendo las de los demás. Esto también es una cuestión de aprender a ejercerla desde la asertividad, que cada vez sea más fluido expresar las necesidades reales, forma parte de madurar.
Y a veces las Madres y las no madres pero maternales, prolongamos los cuidados que exigen nuestros hijos o las personas de las que nos hacemos cargo, a otras personas que perfectamente pueden valerse por sí mismas. Hacemos a los demás dependientes de nuestros cuidados. O incluso exageramos los cuidados traspasando la línea de la sobreprotección, hasta que caemos extenuadas dándonos cuenta de que es  el ansia de control y de no dejar que las cosas sucedan, lo que está llevándonos a actuar de ese modo. Queremos estar en todas partes y hacerlo todo, menos mal que la Hechicera atisba en la siguiente vuelta para mostrarnos cómo y qué debemos destruir o dejar ir…..
Las Diosas Madres, las Diosas de la Luna Llena, las Diosas entroncadas con la Plenitud, se manifiestan ahora, Yemanya, Démeter, Freya, Morgana, Maria Magadalena, son algunas de las Diosas que presiden este momento
 
Fase Premenstrual; La Hechicera.
 
Piensa ahora en una mujer consciente de su poder para crear y destruir. Piensa en una mujer que canaliza la creatividad que podía haber sido destinada para criar a un hijo, en lo que ella quiera. Piensa en una Mujer impactante, dueña de su poder sexual e intuitivo, dispuesta a dejar ir lo que le hace sentir pesada.
La Fase Premenstrual se asocia con la energía de la luna Menguante y el momento del ciclo vital es la Menopausia. Cuando la mujer canaliza esto de manera constructiva, recoge poder de esta destrucción y de este replegarse al interior y acumula la sangre que se transformará en sabiduría. Ya no está sujeta a su ciclo reproductivo, lo ha trascendido y por consiguiente, se siente libre para empezar a navegar de camino a sus profundidades, (que alcanzarán su nivel alto en la menstruación.) Lo cual coresponde con el climaterio.
Si no reconocemos ante nosotras mismas la necesidad de soltar y dejar ir, tal y como las hojas se caen en otoño y tal y como el sol se pone al atardecer, esta capacidad puede volverse no armoniosa y autodestructiva.
Permite que tus actividades sean más introspectivas, la espiral gira hacia dentro y debemos facilitarlo. Cuando no nos lo concedemos, podemos volvernos agresivas, sarcásticas, poco pacientes y desvincularnos de nuestra profundidad.
Las energías que habían alcanzado su plena manifestación en la ovulación, deben empezar a replegarse. Para que la sombra del “síndrome premenstrual” no nos inunde. Permítete hacer una revisión en tu vida  de todo aquello no debe permanecer porque no se sustenta en la autenticidad. La sabiduría de muerte es tan importante como la sabiduría de vida.
En este momento entramos en los dominios del inconsciente, es el momento de deshacerse de los obstáculos internos y resistencias que no nos sirven.
Las Diosas Oscuras, Ocultas, nos llaman para adentrarnos en sus dominios, Lilith, Inanna, Medusa, Perséfone, Morrigan, son algunas de estas maestras.
 
Menstruación; La Dama de la Muerte o Vieja Bruja.
 
Es el momento de pararse, dejarse ir a lo profundo de lo profundo. Necesitamos retirarnos de las actividades de afuera y volcarnos en nuestro interior. El velo entre los mundos consciente e inconsciente se hace más fino, de ahí que nuestros dones intuitivos y visionarios sean más presentes y que todo lo que lo facilite, nos servirá para la completa regeneración que la Menstruación nos brinda.
Permanece atenta a tus sueños, permítete el trance que esta energía de Luna Nueva facilita. Estamos en el reino de la Noche, de la franja entre la muerte y la vida.
Es el tiempo de disolverse.
Cuando más te purifique y más te “mueras”, más recargada y sabia volverás. Comprendes que esto es una fase más del ciclo menstrual que se sucede a lo largo de los 29 días. Trasciendes que tu menstruación sea tu sangrado para ver que si en ese momento necesitas parar, es porque de nuevo la rueda que gira te pondrá en movimiento.
Deja que prevalezca tu mundo interior y que el de afuera espere. Deja que tus sueños y visiones te guíen, tú misma sin quererlo estas en otro estado de conciencia, pero si además meditas y lo prácticas, puedes ver cómo tus dones de bruja se ven más acentuados. Aprovecha este momento de Poder, la manera más fácil es activando todo lo de las fases precedentes con plenitud para que llegado este momento estés ligera y agradezcas esta pesadez como algo que te hace pararte. Y que agradeces que suceda.
Fíate aún más de tu intuición y de tu instinto en estos días. Hay una fuerte conexión con tu verdad. Aprovecha este momento también para revisar tu misión de vida, obteniendo este conocimiento sabrás hacia donde dirigir las energías activas que empiezan a manifestarse después. Sabrás hacia donde debes conducirte con tu carro.
Ensueña lo que luego materializarás.
Una sobre identificación con la Vieja Sabia te puede hacer una persona aislada, ermitaña, cegada por su magia pero que no es capaz de salir al mundo, sociabilizarse, compartir o bajar a tierra.
En numerosas tribus las mujeres se retiraban a menstruar a una cabaña apartada, no porque los hombres las repudiarán en esos días, (aunque muchos lo hicieran) sino porque de ese modo estaban facilitando el arquetipo de la Vieja del Bosque que se retira con su sabiduría y remueve el caldero de la transformación. La Muerte desde esta perspectiva es eso y no hace falta temerla. Se lleva consigo mucho, pero es necesario.
Hécate, Keridwen, Cailleach, y todas las Viejas Brujas nos brindan su sabiduría.
Y de nuevo, en otra vuelta de espiral giramos y giramos sin parar…………
 
SOMOS MUJERES! ESPIRALES GIRANDO SIN FIN.
 
Bendiciones,
Sofía Gutiérrez González

EL TEMPLO DE LA DAMA ROJA

TOMA, MUERDE.

Toma, muerde la inmortalidad que te tiendo.

Ahora que sabemos que el pecado original nunca existió.

Ahora que sabemos, que el pecado es un plagio secundario.

Contigo convertida en Uno, abro las puertas del paraíso.

Bendigo que la serpiente me tiente.

Pulsar los profundo recovecos del Templo del cuerpo,

ser ciudadana del Goce.

Toma, muerde.

Pues la manzana que Él muerde, solo puede ser ofrendada por Ella.

Y es este el sacramento más sagrado.

Que dos se hagan Uno, en el olvido de sí mismos.

La boca entreabierta, barbilla que asciende, manos que se alzan,

aliento, preñada de nosotros.

Sentí la brisa que levantó el aleteo, pero les dije a los Serafines,

que nos tomaran a los dos o si no, te esperaría.

Te haría más ligero, pero aún necesitaba la mentira del tiempo.

Me quedé aquí, en la tierra contigo.

No en vano Eva y Adan estaban desnudos,

cuando desafiaron a la Muerte.

Las vestiduras del Paraíso eran sus ropas.

El sello de la Vid, alegoría del linaje sagrado

que poblaría la Tierra. Sin pecado concebido.

Somos los hijos de la Vid, somos los hijos de la Serpiente,

somos los Hijos del Paraíso.

Sé convertirme en la ternura de las células.

Toma, muerde.

“Diseñada desde el origen para el goce”, eso me dijo mirándome a través de las cadenas del tiempo. En ese presente que solo los brujos saben habitar. “Más allá de todas la puertas de las que has sido, te hallas esperándote” Me inquieté, porque aún debo borrar los fragmentos de mi personalidad, que creen que depende de mí que ocurra. Como si fuera el “yo” el que se encarga de esos asuntos. Su pelo blanco emitía destellos de plata, con un ojo miraba el afuera y con otro el adentro, es decir, era tuerto como Odín y como Odín, debió de entregar algo, a cambio de adquirir esa visión interior que siempre me dejaba desnuda.

Falta de maestras aquí, acudí al regazo de la Sabiduría, que me acogió como Hija Amada en su Templo Rojo. Es difícil poner palabras a lo que se halla más allá del velo y por eso se hace urgente intentar el modo. Convertirse en la reunificación de todos los fragmentos de nuestra alma, traerlas de vuelta de todas las esferas y dimensiones, ser completa.

Ya casi nadie cae postrado ante tu exaltada y devastadora belleza. No te ven. Ese día besé el suelo como lo hacen las enamoradas. El yo, disuelto en tu arrobo, soltó las riendas, y las manos que las tomaron eran nuevas y arrojaban fuego. Esmeraldas puras del fondo de la Tierra formaron un holograma en la palma que quería instruirme en la Energía y su manejo. Aprendí. Sané. Y supe que la Sanadora nos había acompañado en y desde el Origen (si es que hay un cuándo).

Eso también lo habíamos olvidado o actuábamos como si tal cosa.

El Juglar Brujo entonó, como siempre que le visitaba, una canción de la Gran Historia, “….Gran Dama Azul del Lapislazuli, perdona a tu pueblo…” repetía con el corazón en la voz, una y otra vez.

Lagrimas vinieron, lagrimas rodaron.

A su casa también se iba a derramar Lagrimas de Amor.

Vi los muslos manoseados, arañados, profanados…ropas que se rasgan, huida infructuosa…Y sabía que en lugar de lamentar, tocaba perdonar. La lógica no servía, perdonar lo imperdonable era posible.

Ella degradada, ella tergiversada, ella lapidada…Y Ella perdonando.

No sabían Ver que la Iniciación que tú brindabas, se hallaba más allá del cuerpo, más allá del insitinto, más allá del deseo. Parecía cuerpo, instinto y deseo, porque eran las esfinges que había que atravesar para entrar en la Camara Nupcial. Solo un gran amor podía brindarse a tal cometido. Ejecutar la danza y domar a la bestia, aún a riesgo de ser devorada.

Cabalgar el dragón de fuego.

Dejaron de brindarte la protección que tu tarea exigía, pero no hay culpables. Nunca existió un por qué, sino un para qué. Tú no podías ser muerta. Renacerías en otras, de nuevo, hasta estar preparada para perdonar. Hasta no ver falta en los corazones de los hombres, sino solo Ignorancia. Fue la Ignorancia la que engendró el Pecado Secundario. Perdónalos, Gran Dama Azul del lapislazuli, porque no sabían lo que hacían.

La canción cesó cuando la Historia descendió y fue recordada para ser liberada. Una sola frase sirvió para dar con toda una vida. Así funcionaba, era necesario Ver para trascender. Bendije las Visiones enviadas que me estaban transformando. Después de ejercitarla por años, ahora la Visión y el Cometido se habían unido.

En un mundo que tacha de dementes a los Visionarios, y secuestra la palabra para otorgarla a los apolíneos, no tenía ningún sentido.

En el mundo que yo habito, lo improbable es posible y la Magia aliada.

Después, la Dama Roja perdonó….

 

Sofía Gutiérrez.

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ACOMPAÑAR

¿Para qué acompañar?

Acompaño para que cada una descubra que hay una lógica irracional en el universo transpersonal que habitamos como co-creadoras, que tiene sentido. Acompaño para tomar responsabilidad por esa co-creación que sostenemos. Acompaño para que aprendamos a habitar un mundo cada vez más libre, más cerca de nosotras, más pleno, con la visión de un sentido más amplio de todas las cosas.

Acompaño para que cacemos esa esperanza.

Acompaño para que aprendamos a no traicionarnos a nosotras mismas, para tener el coraje de verse las intenciones ocultas, las emociones profundas, los tesoros escondidos, las palabras no dichas o no escuchadas, los talentos que nunca fueron reconocidos, los límites que nunca fueron rebasados, las puertas que siempre tuvimos delante, las oportunidades de transformación que se nos brindan.

Acompaño para tender herramientas que propicien esa transformación. Acompaño para ayudar a sanar las heridas de lo femenino que todas portamos, para lamerlas juntas sin regodeo y una vez que cicatricen, salir a danzar bajo la luna.

Acompaño porque me fascinan las mujeres y cuando las acompaño, aprendo. Acompaño para transmitir el amor por la femenino que toda mujer guarda en su esencia misma. Acompaño porque me gusta recrear estados de magia, no ordinarios o de conciencia acrecentada, donde descubrimos al yo consciente de sí mismo, sin mente, en comunión con la energía que le envuelve.

Acompaño para facilitar esos espacios donde nos podemos permitir decir lo que cuesta decirnos incluso a nosotras mismas, liberarnos de ataduras de cuerpo y mente, de postura y de compostura, para facilitar espacios donde poder relajarnos, despanzurrarnos, callar, gritar, mover la cola, soltarnos la melena, escuchar desde más profundo, llorar, cantar, jugar y ser. Habitar esos espacios es en sí mismo sanador.

Acompaño para sembrar un mapa de la psique que nos recuerde que somos navegadoras por un mar cíclico que tiene variaciones y un sinfín de adversidades inesperadas, pero unas mareas en parte predecibles. Acompaño para ofrecer un sentido a ese navegar, para dar brújulas, cartas, bote salvavidas, mapas de territorios, velas y conocer los vientos. Acompaño para ir a territorios inexplorados, para descubrir facetas creativas en medio de alguna marejada, para aprender a respirar profundamente cuando el mar es un remanso y contemplamos un atardecer.

Acompaño para transmitir la pizca de belleza que puedo co-crear, para esparcilla y que sirva de inspiración para que cada una reconozca su propia belleza y la esparza.

Acompaño para seguir ahondando en mí, pues cada proceso o emoción que acompañamos “fuera” de algún modo y aunque sea algo subterráneo, también está siendo acompañado en mí y por mí.

Acompaño para extender la toma de conciencia del poder femenino capaz de devolver la paz a la tierra, el amor a los corazones, el equilibrio a la mente, capaz de amar lo irracional, imprevisible o loco, capaz de aceptar sin condiciones a todos bajo su manto estrellado de compasión, de abrazar lo creativo, lo fértil, lo lunar, lo cíclico, capaz de sanar las heridas ancestrales y de aceptar el reinado del cuerpo y del alma.

La llamada. Ser convocada. Acudir.

 

Ser llamadas. Ser convocadas. Acudir.

Todo puede suceder cuando una acude. Ir a la casa del Fuego a recoger la llama eterna que nunca se extinguió, que siempre aguarda. Reconocer dentro de nosotras mismas aquella que nunca permitió que el fuego reinara radiante, aunque fuera en el último rincón. O que fuera rescoldo a la vista de todos, pero fuego al fin y al cabo. La que nunca olvidó la intención que alienta los pasos. Ser ese fuego, ser la que lo sostiene, ser la que lo transporta y lo ofrenda. Iluminar. Hacer luz y alumbrar. Dar a luz. Parirse. Forjar el intento.

Todas las tradiciones, cuentos, leyendas, mitos, escuelas de sabiduría, caminos espirituales… han dejado unos mapas. Más concretamente, Un Mapa. Una vía de acceso al conocimiento. El trazado de un camino que conduce al centro, al sí mismo, al alma, al hogar. La promesa de la quintaesencia.

La búsqueda del Grial, el camino del héroe, el proceso alquímico, la Mitología, el Arte, la Literatura, la Arquitectura….a lo largo de los siglos el ser humano ha vislumbrado ese trazado, y ha querido dejar como legado ese saber a través de diversos medios. El mensaje siempre es el mismo, “conócete a ti mism@”.

Todo empieza con una llamada. Un sentimiento de querer salir de la propia vida conocida y emprender un viaje que puede parecer exterior, pero siempre es interior. Un deseo de adentrarse en los parajes de lo desconocido y dejarse envolver por el misterio de no saber qué va a ocurrir, y sin embargo, que ese mismo misterio se convierta en el aliento.

Es el inicio del viaje y comienza dentro, con la certeza de que hay que abrir una puerta hacia esa convocatoria que nuestra propia alma concierta. Es una cita con una misma. Pocas cosas hay tan poderosas como la certeza de ser convocada.

A veces la salida es abrupta, puede parecer no intencional, algo nos empuja, algo nos secuestra o puede parecer que lo inesperado nos aboca irremediablemente a ello. Pero en el fondo de nosotras mismas sabemos que todo aquello que es falso, mecánico…todo aquello que es mentira, es también lo que abre la posibilidad del viaje.

El viaje es para “ir hacia” y también para “dejar atrás”. En todos los viajes, pequeños y grandes, de nuestra vida, deberíamos hacernos esta pregunta. ¿Qué suelto? ¿Qué abrazo?

A Perséfone y Kernel se las traga la tierra, Blancanieves es amenazada de muerte, Cenicienta recibe una no-invitación al baile, Alicia cae por una madriguera, Ariadna se adentra en el laberinto por amor, Caperucita y la Doncella sin manos van al bosque….Todas acuden hacia algo que pertenece a su mundo desconocido, algo que portan pero que desconocen que portan, algo que es la fuente de sanación.

Como dice Robert Johnson en su libro “El Rey Pescador y la Doncella sin Manos”; Los mitos nos solo diagnostican, sino que también prescriben.

En el camino siempre aparecen ayudantes mágicos, (un hada, una abuela, animales….) algo que aconseja y empuja. En el momento en que se dan los primeros pasos, una vez que el bosque tenebroso es atravesado, la ayuda aparece. El bosque tenebroso es el hoyo en el que se cae y del cual no sabe cuán profundo será, las zarzas que salen al paso y arrancan la ropa, las vueltas del laberinto, lágrimas….es un espacio donde ese misterio que nos había convocado nos engulle y nos prueba, nos lleva hasta la sabiduría de nuestros propios límites para comprobar que nuestra espacio es más amplio de lo que sabíamos, pero la cómoda vida conocida no nos había dejado experimentarlo. Nos deja el halo de que somos más fuertes de lo que pensábamos de nosotras mismas, que tenemos más recursos, creatividad y resiliencia de lo que jamás nos habíamos demostrado.  Y esa ayuda que aparece personificada, no es más que la profunda conexión con nuestra voz instintiva, intuitiva y ancestral. Puede aparecer fuera tanto en la vida misma como en los mitos y cuentos, pero siempre responde a esa convicción de que una comienza a ayudarse a sí misma.

Una vez que la pregunta de si acudiré o no es formulada, aparece la intención. El fuego. A la segunda puerta del camino la llamaremos el Fuego. Y en nuestro viaje con los Mapas de Avalon es encarnando por la Diosa Brigit, pues cada hito del camino bien puede corresponder también con un arquetipo. En cada paso, se pone en acción un aspecto de nuestro interior.

Ahora que la respuesta de si iré es sí, surge una nueva pregunta, ¿con qué intención? La intención es la llama, la conciencia de la llama. Es cuando comenzamos a vislumbrar lo que nos espera, aún no es tangible, pero sabemos que daremos con la salida del laberinto, el regreso a casa, el castillo….Creemos que ese es todo nuestro objetivo, y esta bien que así sea, olvidando a veces que es cada paso lo que nos esta transformando. Es necesario que esa intención no se extinga para seguir caminando.

En esta segunda puerta, nos topamos con Brigit, “La que sostuvo la llama”. Diosa Celta de la inspiración, la sanación, la partería. Sacerdotisa del fuego, musa de poetas y bardos, musa de herreros y forjadores, fundadora de escuela-templo de mujeres, portadora de báculo como peregrina, curandera y profetisa. Ella es la inspiración.

Por siglos su llama ha ardido en honor a ese fuego que portamos todas y que tenemos la responsabilidad de cuidar, de alimentar. Es solo el principio del viaje, pero como decía Pitágoras, “el principio es la mitad del todo”. O al menos lo parece.

Uno mi llama a la tuya.

Sofía.

En próximos post exploraremos las puertas que siguen a La Llamada y El Fuego;

El Laberinto, El Reino, El oráculo y La Magia.

 

BRIGIT. AVALON.

Divino Masculino

 

¿Quién descorrerá tu velo?
¿Quién acudirá a tu morada?
La cámara nupcial de suntuosas colchas, bordadas en hilo de oro extendidas, espera a los amantes. El lecho que sostiene la feliz consumación brilla para ellos.
Una vez fuiste un astado, un ciervo joven que por la gracia de la caza amorosa fuiste convertido en macho rey. El símbolo siempre encierra el misterio de los misterios, pues eras coronado por Ella y Rey en ella, redimido.
También te llamaron Hefesto, cojeas pero tus manos son hábiles trazadoras de los objetos que del otro mundo, querían nacer materia en este. ¿Qué hace un Dios cojo merodeando entre hombres? Ah! Pero tu cojera, era también tu realeza. No por tacha, ni era nada de lo que avergonzarse, sino el signo del rito sagrado que afianzó tu corona. La más bella entre las diosas, la que en la disputa de la manzana la mordió. La que había nacido en la isla encantada del cobre y había sido empujada hasta la orilla. Aquella a la que amaron los vientos, las fuentes que renuevan la virginidad y todos cuantos tuvieron el coraje de mirarla, te eligió. Hizo sus votos contigo, como musa del eterno artesano forjó su pacto, pues ella y él solo tenían un amo, eso los unía, su nombre era belleza.
Sobre el cielo un signo y un manto estrellado como trampolín, una vez fuiste Jesús. Revelador de velos, grande entre grandes, pequeño entre pequeños, Señor del Tiempo que viajó al pasado siendo del futuro, con la paciencia infinita de los que están destinados a ser incomprendidos y lo saben, y bajan igual. Con el amor infinito de los que tienen las respuestas y no las pueden regalar, por no traicionar el libre albedrío… y hacen parábolas por si alguien tiene oídos. Escogiste a la que aprende para que pudiera ser la que enseña. No había apegos en ti, no había miedo en ti. Uniros fue amplificar misiones cuyo legado perdurará el tiempo que la humanidad necesita para comprender la esencia de vuestro mensaje. Uniros fue un pacto y una elección libre, libre como ambos.
Te llamaron Dionisio, el toro. De nuevo cumpliendo el “protocolo”: madre conocida, mortal, repudiada…..padre desconocido, Dios, ausente…..Río, mimbrera y hazañas improbables desde el momento de nacer. A ti te honro, porque rescataste a Ariadna del cobarde Teseo. Sí, cobarde, porque abandonaste a la única que pudo impedir que Minotauro te engullera. Pero hace milenios que se adoptó esa vieja costumbre de forjar alianzas, siendo el trofeo un cuerpo de mujer. Con el alma no se puede mercadear, aunque muchas en ese trance creyeron perderla. Tú como dios toro la encumbraste por toda la eternidad.

Grande es el poder que por medio de tu intercesión la convirtió en la guardiana del norte, con su corona boreal relumbrando. Pues no abandonaste a pesar del desaíro, tu viejo cometido de guiar caminantes, encaminar peregrinos e hilar caminos. Y eso os honra a los dos.
Una vez fuiste Arturo…

CONTINUARÁ…

Sofía Gutiérrez.

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MARIA MAGDALENA

Arrobada en un sentimiento de plenitud, después de visitar de nuevo la capilla de María Magdalena en Avalon, bajo un árbol, este poema vino a mi…..

m. magdalena

Posé en el ungido mi aliento sagrado

y de la esencia hecha perfume, unté sus pies de plata.

Lo corone en rey para la eternidad, pues esa era mi misión encomendada.

Y de niebla convertida en viento, vino el mensaje trazado en las sendas antiguas.

Mi corazón fue de oro, mis cabellos, contenían el brillo de las estrellas,

abuelas, que amorosamente me parieron.

Sané y amé por igual, pues no hay sanación sin amor…

y el amor se hace camino…

y el camino se recorre desde la compasión.

La bondad fue mi báculo, la dicha de saberme bendecida,

mi mástil en la tormenta.

Cruzando mares busqué el lugar, donde reposar mi espíritu

y convertirme en quién realmente era.

Amiga de los guardianes, hablé con todos ellos

y los recibí, y ellos me recibieron.

Toda mi vida, fue un tránsito, hacia la estación espiritual

que me iba a ser designada.

Y desde allí por toda la eternidad reino,

en un reino hecho de fuego en el corazón y agua en el vientre.

Ven a mi si quieres hallarme, abrazo todo lo que hay en ti

y los transformo en amor.

Pues amor es, todo lo que es.

Sofía Gutiérrez

Herminie Déhérain : Madeleine au Désert (1836)
magdalena alzada